5 errores comunes al abrir un centro de yoga
Abrir un centro de yoga es un sueño para muchos profesores. Pero la pasión por el yoga no siempre se traduce en habilidades de gestión empresarial. Estos son los errores más comunes que vemos en centros nuevos y cómo evitarlos.
Error 1: Subestimar los costes fijos
Muchos emprendedores calculan el alquiler y poco más. Pero los costes fijos incluyen:
- Alquiler (obvio)
- Suministros: luz, agua, calefacción/aire acondicionado
- Seguros: responsabilidad civil, local
- Gestoría y asesoría fiscal
- Software y herramientas
- Marketing básico
- Mantenimiento: limpieza, pequeñas reparaciones
Cómo evitarlo: Haz un presupuesto detallado antes de firmar nada. Añade un 20% de margen para imprevistos. Ten reservas para cubrir al menos 6 meses de gastos sin ingresos.
Error 2: Elegir mal la ubicación
La ubicación perfecta para yoga no es necesariamente la calle más céntrica:
- Demasiado ruido: dificulta la práctica y la relajación
- Sin parking ni transporte: los alumnos no vendrán
- Zona sin tu público objetivo: un barrio de estudiantes no es ideal para yoga prenatal
Cómo evitarlo: Antes de alquilar, pasa tiempo en la zona. Visita a diferentes horas. Pregunta a comercios cercanos cómo les va. Busca un equilibrio entre accesibilidad y tranquilidad.
Error 3: Invertir demasiado al principio
Es tentador querer tener el estudio perfecto desde el día uno: suelo de madera noble, decoración impecable, equipamiento de gama alta. Pero esto puede hundirte antes de empezar.
Problemas de sobreinvertir:
- Te quedas sin liquidez para los primeros meses difíciles
- Aumentas la presión por facturar inmediatamente
- A veces lo “perfecto” no es lo que tus alumnos necesitan
Cómo evitarlo: Empieza con lo esencial y ve mejorando según crezcan los ingresos. Una esterilla buena y un espacio limpio importan más que lámparas de diseño. Invierte en lo que afecta directamente a la experiencia del alumno.
Error 4: Poner precios demasiado bajos
El miedo a no tener alumnos lleva a muchos a poner precios muy bajos. Esto es un error por varias razones:
- No cubres costes: acabas trabajando gratis o perdiendo dinero
- Atraes al público equivocado: los que solo buscan precio, no valor
- Es difícil subir después: los alumnos que entraron con precio bajo se quejarán
- Devalúas tu trabajo: y el de todo el sector
Cómo evitarlo: Investiga los precios de tu zona. Calcula cuánto necesitas facturar para cubrir gastos y tener un sueldo digno. No compitas en precio, compite en calidad y experiencia.
Error 5: Descuidar la parte administrativa
Muchos profesores de yoga odian “los papeles”. Pero ignorar la administración tiene consecuencias:
- Problemas con Hacienda: multas, recargos, inspecciones
- Caos en cobros: alumnos que no pagan, facturas sin emitir
- Descontrol de caja: no sabes si ganas o pierdes dinero
- Incumplimiento normativo: VeriFactu, protección de datos…
Cómo evitarlo: Dedica tiempo cada semana a la administración. Usa herramientas que te faciliten el trabajo. Contrata un buen asesor fiscal desde el principio. No dejes que se acumulen las tareas.
Bonus: otros errores frecuentes
- No tener presencia online: hoy es imprescindible
- Hacer todo solo/a: delega o te quemarás
- No medir nada: sin datos no puedes mejorar
- Copiar a otros centros: encuentra tu propia voz
- Rendirse demasiado pronto: los primeros 2 años son duros
Conclusión
Abrir un centro de yoga requiere más que ser buen profesor. Necesitas pensar como empresario sin perder la esencia de lo que te trajo al yoga.
Los errores son parte del camino, pero algunos se pueden evitar aprendiendo de quienes ya los cometieron. Esperamos que esta guía te ayude a empezar con mejor pie.