Cómo sobrevivir a la temporada baja en tu centro de yoga
Julio llega y de repente tu sala está medio vacía. Tus alumnos fieles se van de vacaciones, las reservas caen en picado y los ingresos bajan mientras los gastos fijos siguen igual. Es la temporada baja, y todos los centros de yoga la sufren.
Cuándo ocurre la temporada baja
En España, los períodos críticos suelen ser:
- Julio y agosto: vacaciones de verano, éxodo a la playa
- Navidad y Año Nuevo: del 20 de diciembre al 7 de enero aproximadamente
- Semana Santa: una semana de caída moderada
- Puentes largos: especialmente si caen en viernes o lunes
Conocer estos períodos te permite planificar con antelación en lugar de reaccionar con pánico.
Estrategias para el verano
Adapta tu horario
No tiene sentido mantener 20 clases semanales si solo vienen 3 personas a cada una. Considera:
- Reducir el número de clases (mejor 10 clases llenas que 20 vacías)
- Concentrar horarios en franjas que sí funcionan
- Ofrecer clases al aire libre si tienes espacio (parque cercano, terraza)
Ofrece formatos especiales
El verano es buen momento para probar cosas diferentes:
- Intensivos de fin de semana: para quienes se quedan en la ciudad
- Yoga al amanecer: antes del calor, atrae a madrugadores
- Clases puntuales sin compromiso: para quienes no quieren pagar mensualidad en agosto
Ajusta tu modelo de cobro
Algunos centros ofrecen:
- Pausar suscripciones durante vacaciones (el alumno avisa y se congela su cuota)
- Bonos de verano con fechas flexibles
- Descuento por pago anticipado de septiembre
Estrategias para Navidad
La temporada navideña es más corta pero igual de intensa. Ideas:
- Cierra estratégicamente: si del 24 al 1 no viene nadie, mejor cerrar y ahorrar en luz y calefacción
- Clases especiales: sesión de yoga restaurativo post-cena de Navidad, yoga para empezar el año
- Venta de bonos regalo: los bonos de yoga funcionan bien como regalo navideño
Gestiona tu flujo de caja
La temporada baja afecta a los ingresos pero no a los gastos. Prepárate:
Crea un colchón financiero
Durante los meses buenos (septiembre-junio), reserva un porcentaje para cubrir los meses flojos. Un 10-15% de los ingresos mensuales puede salvarte en verano.
Negocia pagos flexibles
Habla con tu casero sobre la posibilidad de pagar menos alquiler en agosto a cambio de compensar en otros meses. No todos aceptarán, pero preguntar no cuesta nada.
Controla gastos variables
- Reduce horas de profesores externos
- Baja la intensidad de aire acondicionado/calefacción
- Pausa campañas de marketing de pago
Aprovecha para otras cosas
La temporada baja también tiene ventajas. Úsala para:
- Formarte: hacer ese curso que llevas meses posponiendo
- Renovar el espacio: pintar, arreglar, reorganizar
- Planificar: revisar precios, crear nuevos programas, preparar septiembre
- Descansar: tú también necesitas vacaciones
Comunica con claridad
Tus alumnos deben saber qué esperar:
- Avisa con antelación de los cambios de horario
- Explica las opciones de pausa o bonos especiales
- Recuerda la fecha de vuelta a la normalidad
Una comunicación clara evita confusiones y demuestra profesionalidad.
Prepara la vuelta
Septiembre es el “nuevo enero” para muchos negocios. Prepáralo bien:
- Campaña de “bienvenido de nuevo” a antiguos alumnos
- Oferta especial de inicio de curso
- Clases para principiantes (mucha gente empieza en septiembre)
- Horario renovado que refleje lo aprendido
Conclusión
La temporada baja no es un problema que resolver, es una realidad que gestionar. Todos los centros de yoga la viven, la diferencia está en quiénes la planifican y quiénes la sufren.
Con previsión financiera, flexibilidad en la oferta y buena comunicación, puedes pasar el verano sin agobios y llegar a septiembre con energía renovada.